jueves, 1 de septiembre de 2016

JESÚS SANA NUESTRA ALMA by// Damelys María Martínez Rosillo

LA BELLEZA SE PROYECTA DE ADENTRO HACIA AFUERA
by// Damelys María Martínez Rosillo

La belleza la da el amor de Jesús a sus hijos e hijas, 
discípulos enmarcados en la belleza perenne de la vida.
La juventud da belleza, Jesús la limpia.
Con agua de su río inagotable.
Con el cáliz de su copa en la Cruz.
Con su amor desbordado.

Con su ropa impecable elaborada por el hilo más precioso del cielo.
El hilo de los ángeles fabricados con copos de las nubes y el sol.
Su belleza sanadora todo lo puede.
Todo lo favorece.
Todo lo transforma en belleza.

La belleza del alma la cambia, su Palabra es el proyecto de vida de sus discípulos.

He allí, la respuesta.
Belleza del alma, al sonido de la trompeta.
Belleza del alma, al sonido de la guitarra y todo instrumento de cuerda.

Belleza sin envidias, ni pensamientos destructores.
La codicia entristece, arruga su fina piel.
¡Gloria a Dios!

SANIDAD EN MI YO by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD EN MI YO
by// Damelys María Martínez Rosillo


Para recibir belleza, cree en ti.

Fe es el don de la belleza interior hacia Dios.

Es el sentimiento de afluentes cristalinos limpiando mi interior.

Dios, en Cristo Jesús, amalgama la belleza de su Palabra en nosotros.

Fe es la cobertura que protege a las hijas e hijos de Dios, en CristoJesús.

Jesús es la propia definición del amor.
Sin amor nadie cree.
Sin vida nadie vive.
Dios es amor, Jesús, Hijo de Dios es amor.

La belleza de su Reino, nos regala las joyas preciosas de la tiara que usamos a diario.

Su luz emana esplendorosa como asidero de los patriarcas antiguos que se han hecho nuevos.

Han bebido el vino y aprovechando el pan como rocío de la sangre de un Cordero. 

Sólo en el amor creemos.
En amor crecemos.

Nadie derrotará al amor,
es Eterno.

Te amo, JESÚS, mi amor, imperecedero.
Amor sanador, venido del cielo.



miércoles, 31 de agosto de 2016

EL SEÑOR SANARÁ NUESTRA TIERRA by// Damelys María Martínez Rosillo

EL SEÑOR SANARÁ NUESTRA TIERRA
by// Damelys María Martínez Rosillo

La sanidad es la cobertura de Dios a quienes 
le buscan con amor y gozo en su corazón.

Dios nos ha amado tanto, a veces, sus 
lágrimas se derraman de tanto amor por 
nosotros sus hijos e hijas.

Nuestras lágrimas son sus lágrimas, nuestros
sufrimientos y angustias son de Él.

Ha visto y conoce a todos los hombres, y a 
las mujeres.

Ama a todos por igual, no tiene hijos 
predilectos, uno solo, ha sido su predilecto, 
Jesús.

Amó al mundo, y lo mandó a los suyos y no le 
creyeron.

Ahora, vendrá por segunda vez, y se llevará a 
su nueva tierra y a sus plantíos, a los que 
hemos creído en su Hijo, porque él que tiene 
al Hijo tiene a la vida.

Sana nuestras dolencias porque el verdadero 
amor no es idolatría, es amor verdadero, es 
amor en sufrimiento, es amor en felicidad.

Su amor es imperecedero.

El Señor sanará nuestra tierra porque 

conoce todas sus obras, el hombre y a la 

mujer que le busquen y toda obra de sus 

manos.Promesa de Dios.

¡Gloria a Dios!

viernes, 8 de julio de 2016

EL REINO DE DIOS, UNA PERLA // by Damelys María Martínez Rosillo

LA BELLEZA DE DIOS, EN CRISTO JESÚS, SEÑOR NUESTRO
by// Damelys María Martínez Rosillo

Al leer las Escrituras, en especial, las del Nuevo Testamento, se observa la riqueza del pensamiento de Jesús.
Un Jesús Hombre, que predice los acontecimientos que le sucederán en los tiempos de su vida adulta, cuando predicaba el Evangelio a sus seguidores, y muchos eran convertidos por la belleza de sus mensajes cuando hablaba de su misión a sus seguidores.

Cabe destacar, que Juan, el discípulo amado, expresa claramente que Jesús, lleno de amor y sabiduría por el Espíritu Santo, se enfocaba en la descripción del Reino de Dios.

Por otra parte, Mateo, enfatiza que el Reino de los cielos es como una perla.
»El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que un hombre descubrió y luego escondió. Y con regocijo va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo."
                                                                                                                                         Mateo 13: 44
Así mismo, Jesús, explica claramente que para entrar y pertenecer al reino de los cielos, significa "nacer de nuevo". Los nacidos de nuevo que ya somos adultos, sentimos la necesidad de transformar nuestra vida. 

En primer lugar, la Biblia se convierte en nuestra más asidua acompañante, porque nos muestra el camino estrecho de la integridad y rectitud, al mismo tiempo, implica tener y resguardar  identidad cristiana, identidad de hijo de Dios.

El siguiente versículo presenta la verdadera definición de lo que significa ser cristiano.

 "Respondió Jesús y le dijo:

—De cierto, de cierto te digo que, a menos que nazca de nuevo[a], uno no puede ver el reino de Dios.
                                                                                                                                                   Juan 3: 3
En segundo lugar, esta afirmación, sostiene que el Espíritu Santo es quién obra en la vida del cristiano para hacerle crecer continuamente, abriendo la posibilidad de entrar en niveles de fe que solo da el Padre Celestial.
De manera que esa preciosa perla encontrada debemos cuidarla constantemente, pero todo se inicia en nuestro interior partiendo de todas las emociones y sus respuestas asertivas, en la naturaleza humana, pero en la naturaleza divina, es Dios quien da el crecimiento.

Respondió Jesús:

—De cierto, de cierto te digo que, a menos que nazca de agua y del Espíritu, uno no puede entrar en el reino de Dios.

Posteriormente dice, Jesús, "No te maravilles de que te dije: “Les es necesario nacer de nuevo”. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que ha nacido del Espíritu."
                                                                                                                                             Juan 3: 5-8

En definitiva, la afirmación que da Jesús acerca de nacer de nuevo de agua y espíritu implica el bautismo en agua y Espíritu Santo para completar una etapa del proceso que le corresponde al cristiano nacido de Dios, nacido de nuevo.
El Espíritu de Dios nos direcciona y acompaña en todo momento para no extraviarnos en esta carrera que nos corresponde vivir. Él nos lleva y nos trae, a la lectura, al crecimiento, al aprender a aprender, y solamente en la Palabra guiada por el Espíritu Santo de Dios es la que nos enseña, libera, y aparta de las tentaciones, nos sumerge en los caminos de santidad para ser perfectos como Él, como Jesús.

¡Gloria a Dios!


martes, 17 de mayo de 2016

HOY, LA FELICIDAD By// Damelys María Martínez Rosillo

HOY, LA FELICIDAD 
BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO

Hoy, la felicidad es un destello de amor que se fusiona. Hoy sonrío, por la felicidad de los que somos felices.

Hoy, derramo mis sentimientos y mi amor, en mi Señor Jesús.
Hoy, clarifiqué que sigo siendo hija de un Rey, el único Rey de un Universo cuantificable, pero también cualificable.

Hoy, reafirmo mi amistad con Jesús, por todos los milagros que hace en mi vida.

Hoy, necesito vivir más que nunca apegada a mis principios cristianos. Saludables, vigorosos, fortalecidos en tu Palabra sanadora de las emociones más íntimas y estimables. 

Tu Palabra corregidora de miles de defectos que ningún maquillaje puede ocultar, esos que solo Tú, amado Jesús conoces.

Tu Palabra me atrajo hasta ti, con lazos de amor y ternura encontrada. Me tratas con delicadeza y belleza, como a una hija de tu Reino Celestial, un Reino que conforman una tierra nueva, un plantío nuevo.

Una nueva fase de crecimiento espiritual llega a mi vida. Una sabiduría y un conocimiento que solo da un Padre, a través de su Único Hijo, Jesús, un nombre sobre todo nombre.

Gracias, Señor, por tu fortaleza, por tu bendición y por tu confianza que junto a todas tus promesas han enraizado en mi vida para ser feliz.

¡Gracias, por el fruto de tu Espíritu Santo!
Gracias, amado Padre Celestial, por enseñarme tu Palabra para conocer más de ti. 
¡GLORIA A DIOS!

domingo, 6 de marzo de 2016

CAMINAR EN RECTITUD ¡QUÉ BELLEZA DE MENSAJE! . BY// Damelys María Martínez Rosillo

               CAMINAR EN RECTITUD
                                          BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO 

Hay quienes caminan por hacer ejercicio para estar saludables, hay quienes lo hacen porque no poseen vehículo para desplazarse, otros por placer y paseo, pero lo cierto es que el verdadero caminar se da cuando lo hacemos bajo la dirección de Dios.

Es perentorio destacar, que caminar en rectitud implica una serie de hechos que nos hacen ser mejores personas, causa beneficios a la salud, trae belleza a nuestro yo interior y nos motiva a declarar palabras de felicidad en nuestro alrededor, a dar ¡Gracias a Dios!  y ¡Excelentes noticias!

Seguidamente, unos versículos bíblicos que nos ayudan a emprender el camino del día a día, a la par, entregarnos a nuestro Señor, para que sea, Él, guiándonos a hacer el bien.

"...enséñame Jehová tu camino y guíame por senda de rectitud"
                                                          Salmo 27:11

"Envía tu luz y tu verdad; estas me guiarán..."
                                                           Salmo 43:3

Caminar con Dios, es entrar en la senda de los justos, pensar sin egoísmos, ni envidias, sin actitudes malsanas hacia mí misma, ni hacia los demás, es encontrar y recibir la promesa del Altísimo para caminar rectamente. 
A continuación, otro versículo muy apropiado para avanzar en la senda del justo.

"Entenderé el camino de la perfección 
Cuando vengas a mí.
En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa"
                                                          Salmo 101: 2

Caminar de la mano de Dios, es unirse con su Espíritu Santo, y entrar en la comunión íntima con Él, porque es una Persona, la que convive en nosotros, los que hemos pasado por momentos que a veces, ni comprendemos ¡qué nos sucede!, solo Él nos guía, nos levanta, nos hace vivir en la senda de los justos.
Es entregar la vida para hacer el bien.

Caminar de la mano de Jesús, es abrocharse el único cinturón de seguridad que nos hace aferrarnos a su Palabra para respetarme a mí misma y a los demás, en lo físico y en el plano espiritual, caminar en integridad y alejarnos del camino ancho, para pasear por el estrecho porque solo de esta manera, nos resguardaremos bajo sus alas, y siempre estaremos bajo su amparo.

Cabe destacar que, caminar, es la acción o fuerza física que conlleva a la vez, movimientos corporales que nos dan seguridad a nuestro paso. Es incorporarse a la vida, caminar es sinónimo de vida. Es una de las primeras acciones que realiza el ser humano, al tener energías para levantarse cuando se deja de ser un bebé.

Al relacionar esta definición con la vida cristiana, es maravilloso encontrar en la Palabra cantidades de citas y versículos que refieren que "caminar en rectitud", es una cualidad inmersa en el ser íntimo de la Sana Doctrina de Jesús.

Asimismo, es ver la belleza de la vida en las acciones y motivaciones que podemos comunicar con el amor que se desprende de nuestra forma de ser, es mirar con optimismo, cada pensamiento de bien que se emprende para la defensa de continuar unificando sentimientos de amor hacia nosotros mismos, hacia el prójimo.
  
Por otra parte, caminar en rectitud, es emplear la Palabra de Jesús, agregarla en el hecho inmediato para hacer el bien. 

Únicamente haciendo bien, tendremos respuestas asertivas para sentirnos satisfechos, sonreír desde nuestro ser interior, alma y espíritu en concordancia con el Espíritu Santo, Persona que mora en los hijos de Dios, cuando aceptamos y tomamos la decisión personal de ser como Dios manda, personas redimidas, llenas de amor, las que cultivamos la excelente semilla de la Palabra,  ponerla en práctica, ésto significa ayudar a expandir el Reino de Jesús, dar a conocer que formamos parte de la Gran Comisión y pronunciar su Palabra que es sanadora, liberadora, llena de promesas, abre el entendimiento, da sabiduría para preservar su legado, al mismo tiempo, quita la ceguera espiritual, nos da su luz y Verdad y hacemos cosas que jamás habíamos pensado hacer, orar, alabar, entre otras. En medio de la tribulación, reímos, cuando se está en incertidumbre da seguridad y confianza,  cuando nos sentimos solos, angustiados, afligidos, toma el control en nuestra vida, nos ayuda en todo tiempo.


Se interioriza en nuestro espíritu, corazón, pensamientos, sentimientos para expresar bonanza, declarar fe, asumir que siempre hay que hacer el bien, dejándonos guiar por el Espíritu Santo, sin actitudes egoístas que en nada ayudan a crecer en el Crecimiento que da Dios.

¡Qué belleza de amor sentimos cuando damos palabras de aliento a las personas!
Nos hace bien, y le hace bien al otro.

 Dios nos usa con un propósito determinado, ¡hacer el bien!, iniciando el proceso en nosotros mismos.
¡Qué belleza de sentimientos brotan de nuestro ser cuando valorizamos al otro, al mismo tiempo, todo lo que somos!

Indistintamente, de nuestra condición sentimental, sí tenemos pareja o no, o cualidades físicas, es decir, sí somos feos o bonitos, altos o bajos, simplemente, amamos y nos sentimos amados y arropados por nuestro Padre Celestial, el Gran y Poderoso Dios de Israel, cuando me refiero al amor, es al amor incondicional de Dios, no al del hombre.

¡Qué belleza de amor descubrimos que sentimos !

Quién se ama a sí mismo, ama a su yo, y para amar en el yo, es aceptarse como somos.
En primer lugar, reconocer que somos dependientes de un Padre, de un Hijo y de un Espíritu Santo.

En segundo lugar, es un yo distinto, un yo altruista, copartícipe de la gracia y el favor que nuestro Señor agrega a nuestra vida, al igual que la fe, y todo el fruto del Espíritu a fin de poder creer en Él.
Porque sin fe es imposible agradarle.

"Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan"
                                                          Hebreos 11:6 

Finalmente, creo que Dios, nos hace sus hijos, al hacernos el llamado, nos ayuda a entender que el camino estrecho, es difícil, pero una vez que hemos entendido que jamás estaremos solos, siempre nos acompañará a entrar en él, una vez que oímos a nuestro Pastor Jesús, a través de su Espíritu Santo para guiarnos en el propósito que tiene para nosotros, concretando la Obra del Espíritu Santo, entonces, ¡soy feliz!, somos felices.

"...Yo soy la puerta de las ovejas" 

"Yo soy la puerta, el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos"

                                                          Juan 10: 7-9
¡Gloria a Dios!



lunes, 22 de febrero de 2016

LA FELICIDAD ENTRA POR LA PUERTA GRANDE by// Damelys María Martínez Rosillo

LA FELICIDAD ENTRA POR LA PUERTA GRANDE
BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO

Hablar, pensar o escribir acerca de la felicidad, es realmente bello, espontáneo, pero complejo.
Me referiré en este espacio de expansión del mensaje, al término sustantivo, felicidad. 
La felicidad es un estado mental psicológico de regocijo, alegrías y gozo en el Señor Jesús, y hace su entrada triunfal cuando aceptamos a Cristo, como nuestro Salvador personal.

Es dar de nosotras lo mejor, el legado perfecto del amor en Cristo Jesús.

En primer lugar, considero que la felicidad en la vida del ser humano, en especial la mujer, debe estar relacionada con el desarrollo y superación personal, más sí es cristiana, porque Dios nos enseña que debemos ser sabias para edificar la casa, "la mujer sabia edifica su casa" Proverbios 14:1

Por un lado, la casa y templo de nuestro cuerpo que es para el Señor, y por otro lado, la casa donde habitamos mantenerla aseada, ser excelentes administradoras de la herencia que Dios nos da como sus hijas. Por otra parte, como madres, ayudar a los hijos a realizarse por el bien común de su salvación personal, enseñarles el correcto camino del bien, dar buenos ejemplos, para que vean en nosotras mujeres responsables, respetuosas y temerosas de Dios "más de Jehová, la mujer prudente" Proverbios 19:14

Cabe destacar que, se genera felicidad en la búsqueda de enriquecimiento interior, en la realización del logro de las metas que nos tracemos para avanzar y vencer los obstáculos que se interpongan en el camino, pero ayudadas por Dios, para no desviar el camino, porque la mujer cristiana actual debe ser muy prudente, en todas las tareas que haga. 


En segundo lugar, ser feliz radica en que cumplamos con las ordenanzas de nuestro Señor, enfocar la mirada en Cristo Jesús, en otras palabras, hay que entregar nuestra vida al Señor Jesús, porque en la Escritura dice que "no nos dejará huérfanos", que hará todo lo posible para protegernos de todo mal. 

Al mismo tiempo, la felicidad tiene que ver con el amor basado en su Espíritu Santo para guiarnos y apartarnos de los malos caminos, del mismo modo, la proyección de su fe a través, de los regalos espirituales que nos da, como lo son, la sanidad y libertad gratuita de nuestras almas y vidas.

En definitiva, ser feliz implica una vida en la que toda mujer es una hija importante para Dios, es la mujer virtuosa que desea para su reino Celestial, sabia, responsable, que esté pendiente de su familia y del amor al Padre y que cumpla con el rol que le compete en la sociedad actual. Ayudante de su cónyuge en todo, y a las solteras y viudas mantener actitudes basadas en la Sana Doctrina de Jesús.



martes, 19 de enero de 2016

CONFIANZA EN MI SEÑOR JESÚS, CONFIANDO EN MI PADRE Y EN EL ESPÍRITU SANTO BY// Damelys María Martínez Rosillo

CONFIANZA EN MI SEÑOR JESÚS, CONFIANDO EN MI PADRE Y EN EL ESPÍRITU SANTO
by// Damelys María Martínez Rosillo (19-01-16)

Ahora veo, hoy siento, la responsabilidad que has depositado en mí, amado Padre. Hoy, creo, que has hecho millones de milagros en mi vida. hoy, año nuevo, 2016, te seguiré confesando con frutos de mi boca y de mis labios, confieso a tu Hijo, como mi Salvador, como el Siervo, que tomó forma humana para servir a la sociedad, te confieso Jesús, delante de los hombres porque me has sanado. Me has dado vida, el fruto del Espíritu, y has sanado a mi hijo.

Me das ánimo, para vencer las dificultades, y me siento feliz por ello. Puedo decirte ¡Amado Padre!, ¡Gracias, por tu Hijo Jesús, el Cristo!. Porque me has llamado "hija", me has dado un nombre, "Cristiana". ¡Hoy, formo parte de tu rebaño de ovejas.! ¡Te lo agradezco, Amado Padre!

En una oportunidad era la oveja 99, cuando sin conocer tu Palabra, hacía todo en mis fuerzas y caía desfallecida. Ya no las tenía para seguir luchando, pero en mi interior, un poder sobrenatural me levantaba cada día, para enfrentar en mi trabajo, la adversidad..  Hice miles de tareas. Y trabajé y trabajé hasta el cansancio. Atendí a miles de jóvenes durante 25 años, y allí se iban mis fuerzas juveniles, mi pasión por la vida, por la poesía, por la hechura del cuento y sus tramas, el amor a mi familia, el amor que sentí por mi amado esposo (QEPD).Y, tú veías todo lo que hacía, Amado Padre.

Te acuerdas cuando me salvaste de morir ahogada, en el río Grande, vía hacia Carúpano, solo tenía 7 años, Sucre. Te acuerdas, Padre amado, cuando me salvaste de morir quemada, cuando jugábamos con una vela, y mi falda se incendió, a los 8 años. ¡Te acuerdas, Padre Celestial! Cuando me salvaste de morir atropellada cuando tenía catorce años de edad, y mi pie izquierdo quedó apretujado entre las ruedas de un camión sin chasis. ¡Todavía, tengo ese recuerdo físico! ¡Gracias, por restaurarlo y arreglarlo, porque el cirujano que debía verlo, recomendó un yeso suave, todos los tendones amontonados y los nervios rotos! ¡Gracias, por ese milagro! Por eso uso zapatos cerrados y pocas sandalias. ¡Te acuerdas!, Padre, cuando me salvaste, de un acné terrible a mis diez y ocho años, y tenía feas cicatrices, y me sanaste!¡Gracias, amado Padre, por sanarme! Te acuerdas, Padre Amado, cuando me sanaste emocionalmente, cuando perdí a dos bebes en embarazos ectópicos. ¡Me salvaste la vida! Te acuerdas, Amado Padre, cuando estaba estrenando mi carro, regalado por ti, y un chofer descuidado me chocó, ¡Me salvaste, la vida!
¡Gracias, por salvarme la vida, amado Padre! ¡Te amo!

 Por otra parte, mi vida era, una obra de teatro contemporáneo, en la que era la principal protagonista. A veces, cuando subía el telón, era de comedia, parodia,, pero, también, fue de tragedia. La pérdida de mi padre biológico, a los 14 años.

La falta de bienes materiales para desempeñarnos en la sociedad de la época, una sociedad que asomaba el inicio del desbordamiento de la tecnología, hizo que aplazara dos veces consecutivas, el tercer año. Comencé a trabajar, a los diez y siete años, me hice mujer con responsabilidades, antes de tiempo. 

Cuando otras niñas de mi edad, sus padres las llevaban al colegio, a mí me llevaban, los deseos de superación, de no pasar hambre, el deseo de crecer en otros ambientes favorables, a no rendirme, a ser valiente. 

Enfrenté mi vida con esfuerzos, sacrificios, estudiando y trabajando de día y noche. Me compraba mi propia ropa, mis zapatos a mi gusto, leía mis revistas de moda favoritas. En mi bolso, había dinero ganado con mi propio esfuerzo trabajando en una librería. 

Así, seguía mi vida en dirección a la libertad, a ganarme un puesto con mis iguales en la dura sociedad de la época.
¡Jamás me sentí enferma! ¡Jamás me sentía triste!

 Las lágrimas, las aprendí a valorar y a no dejar que asomaran a mi rostro. Al iniciar la universidad, aprendí otra responsabilidad. 

¡Gloria a Dios! ¡Gracias, Señor Jesús, por aprender a desarrollarme, a estudiar, a crecer! ¡Gracias, a ti, Amado Señor! Soy la que soy, tu servidora.

Ahora, siento, que soy responsable de mis palabras porque me has juntado con quienes siempre quise estar, con mis hermanos y hermanas en Cristo Jesús, para declarar tu Palabra de Sanidad, de fortaleza, amor por la humanidad.

Llegó el momento de la verdad, los momentos del desbordamiento emocional sanador. Momentos de momentos, de expresión para vociferar y gritar a los cuatro vientos, y sí hay más, a ellos también. 

Soy cristiana, el Señor Jesús me ha sanado y me sana cada momento, transforma a mi familia y la hace suya.

Sanando la herida de poder ver a las personas más amadas. Personas valiosas en mi vida que me ayudaron a ser mejor cada día. Y, aquellas que no están, pero que dejaron valiosos aportes circunstanciales que me han hecho ser yo, un yo, menos egoísta, un yo menos egocéntrico, a otro, más Cristo céntrico, porque el Espíritu Santo llegó a mí, para hacerme suya para siempre y por siempre.

¡Gracias, Abba Padre! Por tu llamada aquella madrugada de mayo, cuando inicié la apasionada vida como cristiana. Más que una religión, es una constante relación de amor y de corrección de parte de Dios, hacia mi vida y mi familia.
¡Te amo, Abba, Padre!
¡Gracias, por la vida!
¡Gracias, por el día de hoy!
¡Gracias, por permitir expresar mis pensamientos para compartirlos con quién colocas a leerlos!
¡Gracias, por permitir ver el brillo de la belleza natural, mientras camino!
¡Gracias, Padre Amado, por el milagro sanador, en mí!
¡Gracias, millones de gracias!