sábado, 31 de octubre de 2015

BELLEZA INTERIOR, SALUD Y BIENESTAR BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO

VALENTÍA Y SEGURIDAD
By// Damelys María Martínez Rosillo


Hoy soy valiente, y seré valiente todos los días 

de mi vida. 

Ser valiente significa enfrentar las dificultades 

con la mejor de las actitudes.

La valentía es sentirse vencedor antes de 

realizar o ejecutar la acción.

Es levantarse cada día con la determinación de 

que ya el Señor Jesús ha ganado la batalla por 

nosotros.


Ser valiente implica que los temores han sido 

vencidos y el miedo se desvanece por la acción 

inmensa del amor de Dios, quién aleja la 

iniquidad de nuestros caminos.  


Hoy, soy una persona valiente y reconozco que 

vale la pena asumir la vida con la decisión 

firme de avanzar hacia la libertad espiritual, 

con el Espíritu Santo como guía y aprendiendo 

con su fruto.


Los temores se han alejado de mí. El perfecto 

amor de Dios quita todo temor.


“En el amor no hay temor, sino que el perfecto

amor echa fuera el temor; porque el temor 

lleva en sí castigo. 

De donde el que teme, no ha sido perfeccionado

en el amor.”

                                                         1 Juan 4: 18



Hoy, el perfecto amor de Dios me cubre con su 

gracia y su favor. 

Creo en Jesús encarnado.

Creo que tu amor, y todo el fruto del Espíritu 

Santo en mi vida, estarán guiándome cada día.

Soy feliz y lo sostengo porque me haces valiente.

Porque me has sanado de los miedos, han 

salido a la superficie.

Nutro mi vida con el afecto de tu amor.

Jamás desmayaré, porque me esfuerzas a que 

sea valiente. Dios de mi Salvación.

La valentía es una actitud de vencedores 

porque eres ¡Vencedor, Cristo Jesús!


Tu Palabra nos hace ¡Vencedores contigo!

¡Gracias, a la paciencia que me has tenido, 

amado Padre! 

Para hacer que todos los días, mi alma te 

bendiga con un corazón lleno de afecto.

Has entrado a mi vida para darme la felicidad, 

el gozo de la Salvación.





Mi corazón y mi alma son valientes. 


Mi espíritu esforzado, unido al Espíritu Santo, 

resplandece en tu maravilloso y sublime amor.

Debo estar contenta con lo que tengo ahora 

porque mi Señor Jesús, no me desamparará ni 

dejará .




“... No te desampararé, ni te dejaré;de 

manera que podemos decir confiadamente: El 

Señor es mi ayudador; no temeré lo 

que me pueda hacer el hombre.”

                                              Hebreos 13: 5-6
                                                           
    ¡Gloria a Dios!

ORACIÓN

Oro, Señor, Padre Celestial, porque me has 

liberado de todo temor.

Para que tu perfecto amor sea tangible en mi 

ser interior, y sentir la liberación de tu Poder 

Sanador.



¡Gracias, Amado Padre!

Cada día me levantaré, agradecida por tu 

gran amor, compañía, en mi vida.

Tu Espíritu Santo me guiarán hacia la plena 

libertad de sentirme protegida por el Señor 

Jesús.

Amén.


viernes, 30 de octubre de 2015

SANIDAD INTERIOR VS. MIEDOS by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD INTERIOR VS. MIEDOS

By// Damelys María Martínez Rosillo


Hoy, no tendré miedo. Ya los sané, y los sanaré. Jesús, me acompaña de día y de noche. 
Soy valiente, enfrentaré cada momento y circunstancia con valentía.

Los miedos son como ráfagas de viento fuerte que buscan amedrentar para sacarnos del Plan Divino de Dios. A veces, son inculcados por la familia, "amigos", vecinos o grupos sociales, liderazgos y falsas corrientes ideológicas y doctrinas para despersonalizar y hacer que el individuo se sienta en menoscabo, envilecido, disminuido y sin ganas de luchar.   

La respuesta a los miedos de toda índole es Jesús, nuestro abogado defensor, nuestra luz y Salvador.

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
    Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
                                     
Salmo 27: 1-2-3













Su compañía está conmigo, Dios nos habla a través de su Hijo Jesucristo, a Quién ha constituido su heredero, porque lo nombró, dueño de todo. Jesús no tuvo miedo cuando se enfrentó a la sociedad israelí y al imperio romano.

Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
    Mi Hijo eres tú,
    Yo te he engendrado hoy, y otra vez:
    Yo seré a él Padre,

    Y él me será a mí hijo? 
                                      Hebreos 1:5

Siempre mostró una excelente actitud, con dominio propio.

Hoy, mi actitud será distinta, cambiaré los miedos por valentía.

Soy una hija de Dios, y le puedo llamar ¡Abba!, ¡Abba! ¡Abba!Padre, sin temor alguno porque su protección está en mí.

Hoy, sanaré los miedos que pude haber sentido. Los coloqué en el Altar de Dios, se los entregué a mi Señor para que me haga valiente y con dominio propio para enfrentar mi vida nueva.

Cuando Jesús inicia su ministerio, no siente temor, estuvo 40 días, en el desierto, en ayuno, en soledad, fue tentado, salió airoso de la situación. 
Su amor por la humanidad fue su principal aliciente.

ORACIÓN

Oro Señor, Padre Celestial, 

Por todos los miedos que pueda sentir.
Los presento en tu altar, Amado Padre, para que sean disipados para siempre. No temeré lo que me pueda hacer persona alguna. 
Está escrito que soy una hija tuya porque formo parte de tu Promesa y Comisión.

En todo tiempo estarás en mí. Me darás tu Protección.
Tuyo es el poder, todo está sujeto por ti, amado Jehová de los ejércitos.

Toda acción y obra que realice estará cubierta por ti, con tu Cobertura eterna, el Espíritu Santo nos ayudará y guiará.

Te lo pido en el nombre de Jesús.

Amén y amén.







jueves, 29 de octubre de 2015

PENSARÉ, HABLARÉ EN SANIDAD by// Damelys María Martínez Rosillo

PENSARÉ, HABLARÉ EN SANIDAD
by//Damelys María Martínez Rosillo

Creo en ti, Señor Jesús, tu amor está y estará en nuestra vida, tu gracia y favor nos acompañarán eternamente en sanidad emocional y física.

"Yo dije, Jehová, sana mi alma, porque contra ti, he pecado"
                                                             Salmo 41: 4

El alma, nuestro yo interior, unida a nuestro ser y nuestro espíritu, y éstos al Espíritu Santo de Dios, nos conforta y alienta a vivir porque Jesús, la sanó.

La sanidad se produce inmediatamente. Por su perdón. El perdón a nosotros mismos, a los otros a quienes hemos ofendido.

Entonces fluye el amor. Fluye como un río que inunda mi ser. Ríos de agua viva, es el Señor Jesús.


"mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna."
                                          
                                           Juan 4:14

Las emociones sanan porque eres un Dios de Milagros. Las sanas en el nombre de tu Hijo, Jesús.
Eres el Dios del amor sano, eres el Dios del Espíritu Santo.

Mi cuerpo y vida te pertenecen Jesús, por tanto, seré una persona emocional y físicamente sana.

Mis actitudes son sanas y declaro sanidad en nuestra vida, mente, espíritu, pensamientos porque la mente de Cristo está en nosotros.

"Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo"
                                                      1 Corintios 2:16


Los milagros que realizas a diario en nuestra vida, en mi familia personal y en la de la fe, son perecederos, porque jamás dejarás al que invoque tu Santo Nombre, Jesús.

Anhelaré tu presencia a diario para que tu Cobertura sea la luz en nuestro hogar y vidas.
¡Bienvenido, Jesús! ¡Bienvenido a mi casa! 

" He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; sí alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"
                                                    Apocalipsis 3:20


¡Eres y serás bienvenido eternamente en nuestra descendencia!

Declaro que confiaré siempre en ti, eres mi Señor.
Declaro que el egoísmo, la codicia se irán de nuestra vida y descendencia para siempre.
Mi descendencia y nuestras generaciones serán saludables.

Me declaro cristiana eternamente, amado Cristo de mi vida, de mis días.
¡Te amo, Jesús!Vive en mí, vive con nosotros, vive en nuestro hogar.

Oro, Señor, Padre Celestial.
Para darte las gracias, por los dones que has depositado en mí, tu Hijo Jesús, es mi Señor y Salvador. Creo que tú le resucitaste de los muertos al tercer día. 
Jesucristo es un Vencedor. ¡Somos vencedores en Cristo Jesús!

Tu Espíritu Santo nos guíe siempre, Amado Padre.

Hoy sanarán muchas personas jóvenes, huérfanos, viudas. Hoy, sanarán miles de niños y niñas sus almas y emociones. En el nombre de Jesús.

" Y saliendo Jesús, vio a una gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos"
                                                    Mateo 14:14
                                             ¡Gloria a Dios!
                                                Amén y Amén


viernes, 16 de octubre de 2015

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA

by// Damelys María Martínez Rosillo

La belleza del alma es amar a Jesús. Es amar todo lo bueno, justo, honrado, lo que es de buen nombre, es amar a Dios, porque Él nos amó primero. Es recibir, la Unción del Espíritu Santo. Es arraigar y creer que solo hay un Señor, un Bautismo, una fe, que nos sumerge en el río del amor y del Espíritu de Dios. Es continuamente bendecir su bello nombre y arraigar la fe en nuestro Yo íntimo.

Es una introspección que surge de adentro, de lo íntimo, del reposo, de la paz, que solo nos da Dios, para expresar su Sanación en nuestra mente y cuerpo.

Un espíritu sano, se adapta al Espíritu Santo de Dios, cuando le recibimos, y le confesamos con los frutos más  bellos que salen al exterior, todo ese amor que nos ha sembrado Jesús, en el Yo, consciente, para convertirse en el Yo, de la madurez.

Asimismo, el Espíritu Santo de Dios, nos ayuda a superar los altibajos emocionales que buscan corroer el alma, nos ayuda a afianzar, actitudes positivas que conllevan a un estilo más saludable de vida.
La base de la sanación es el amor de Dios, en el hombre, que le enseña a sobrellevar sus cargas emocionales.

En definitiva, en otras palabras, Dios nos enseña una definición de su amor, un enfoque distinto al que estábamos acostumbrados.

"El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser."
                                                 2 Corintios 13:4-8

¡Solo quién ama y cree en Dios!
¡Solo quién cree que Jesús es el Hijo de Dios!
¡Solo quién cree que Dios le levantó de los muertos!
Es salvo y recibe sanación mental y física en la medida y en el tamaño de su fe a Dios.
  

sábado, 3 de octubre de 2015

¡MAJESTUOSIDAD DE CRISTO JESÚS! by// Damelys María Martínez Rosillo

 IDENTIDAD CRISTIANA PARA AFIRMAR SANIDAD INTERIOR


by// Damelys María Martínez Rosillo


Identidad cristiana nos la da Dios, nuestro Padre mediante Jesús, cuando le dijo a sus discípulos "Bienaventurados, los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios" 
Mateo 5:9

Expresión que significa que los hijos de Dios, somos pacificadores, debemos vivir en paz, con todos y fortalecer la sana convivencia con los que nos rodean.

Al mismo tiempo, el siguiente versículo reafirma la identidad que Dios, nos entrega.

"Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú, yo te engendré hoy" Salmo 2:7 

Así como también, debe haber una relación, de Padre a hijo, con arraigo en la fe y en la identidad cristiana, creer que nuestro Padre Celestial, hará la mejor de sus obras en nuestro interior, porque somos sus hijos, y Él desea lo mejor para nosotros, para eso mandó a Jesús y a sus Apóstoles a ayudarnos para dar a conocer su Evangelio y las excelentes noticias de Salvación. 

"Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son llamados hijos de Dios."
                                                        Romanos 8:14


Pablo nos enseña en la Carta a los Romanos que Jesús le revela, que somos hijos de Dios, mediante el Espíritu Santo.

"...sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo..."

                                  Romanos 8:15-16-17

Quiere decir que la Sanidad interior tiene que ver con el hecho importante de recibir al Señor Jesús, cuando toca a nuestra puerta y nos hace el llamado, porque como dice la Escritura somos "Bienaventurados" los alegres, felices, gozosos, hay una connotación profunda en la etimología de la Palabra, define claramente que pertenecemos a un país celestial en formación, una Jerusalén en el cielo.

Asimismo, Sanidad interior implica perdonar a los que nos han perseguido por alguna razón, a los que nos han envidiado, por nuestra forma de ser y personalidad, y por logros obtenidos, en nuestra vida personal, profesional y espiritual, a los que nos han enjuiciado haciendo prejuicios sobre mentiras en nuestra vida. 

A la vez, implica perdón por parte de nosotros a los que le hemos fallado, a los que en algún momento hemos hecho mal, por el vil egoísmo que en el pasado tuvimos.

Al mismo tiempo, Sanidad interior, es creer que Dios hará su obra excelente en nuestra causa, para despertar, un avivamiento y amor hacia el Señor Jesús, como nuestro Sanador y Salvador personal, y en su nombre maravilloso sanar las actitudes negativas, las viles pasiones que desaparecen en el proceso que el Señor Jesús, ha establecido para radicarnos en su Reino Celestial.

Por lo tanto, Sanidad interior, es sanar el corazón quebrantado, las rebeliones, y ceguera espiritual para vivir una vida repleta de amor en Cristo Jesús.

"El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas" Salmo 147:8

"Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos"
                                                           Oseas 14:4


Finalmente, la fe es el motivo principal que nos guía en la vida cristiana, es la creencia interior del Espíritu Santo en nuestra vida para presenciar el Milagro que nos otorga, seguir aferrados al Salvador Jesús, a fin de valorar y expresar a viva voz en testimonio personal su obra en nosotros.

 Es la Presencia de Dios en nuestra vida, porque Él, a través de Jesús, es el autor y consumador de la fe.

"Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y sí hubiere cometido pecado, le serán perdonados."
                                                 Santiago 5:15

¡Gloria y Honra al Dios Altísimo!