CAMINAR EN RECTITUD
BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
Hay quienes caminan por hacer ejercicio para estar saludables, hay quienes lo hacen porque no poseen vehículo para desplazarse, otros por placer y paseo, pero lo cierto es que el verdadero caminar se da cuando lo hacemos bajo la dirección de Dios.
Es perentorio destacar, que caminar en rectitud implica una serie de hechos que nos hacen ser mejores personas, causa beneficios a la salud, trae belleza a nuestro yo interior y nos motiva a declarar palabras de felicidad en nuestro alrededor, a dar ¡Gracias a Dios! y ¡Excelentes noticias!
Seguidamente, unos versículos bíblicos que nos ayudan a emprender el camino del día a día, a la par, entregarnos a nuestro Señor, para que sea, Él, guiándonos a hacer el bien.
"...enséñame Jehová tu camino y guíame por senda de rectitud"
Salmo 27:11
"Envía tu luz y tu verdad; estas me guiarán..."
Salmo 43:3
Caminar con Dios, es entrar en la senda de los justos, pensar sin egoísmos, ni envidias, sin actitudes malsanas hacia mí misma, ni hacia los demás, es encontrar y recibir la promesa del Altísimo para caminar rectamente.
A continuación, otro versículo muy apropiado para avanzar en la senda del justo.
"Entenderé el camino de la perfección
Cuando vengas a mí.
En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa"
Salmo 101: 2
Caminar de la mano de Dios, es unirse con su Espíritu Santo, y entrar en la comunión íntima con Él, porque es una Persona, la que convive en nosotros, los que hemos pasado por momentos que a veces, ni comprendemos ¡qué nos sucede!, solo Él nos guía, nos levanta, nos hace vivir en la senda de los justos.
Es entregar la vida para hacer el bien.
Caminar de la mano de Jesús, es abrocharse el único cinturón de seguridad que nos hace aferrarnos a su Palabra para respetarme a mí misma y a los demás, en lo físico y en el plano espiritual, caminar en integridad y alejarnos del camino ancho, para pasear por el estrecho porque solo de esta manera, nos resguardaremos bajo sus alas, y siempre estaremos bajo su amparo.
Cabe destacar que, caminar, es la acción o fuerza física que conlleva a la vez, movimientos corporales que nos dan seguridad a nuestro paso. Es incorporarse a la vida, caminar es sinónimo de vida. Es una de las primeras acciones que realiza el ser humano, al tener energías para levantarse cuando se deja de ser un bebé.
Al relacionar esta definición con la vida cristiana, es maravilloso encontrar en la Palabra cantidades de citas y versículos que refieren que "caminar en rectitud", es una cualidad inmersa en el ser íntimo de la Sana Doctrina de Jesús.
Asimismo, es ver la belleza de la vida en las acciones y motivaciones que podemos comunicar con el amor que se desprende de nuestra forma de ser, es mirar con optimismo, cada pensamiento de bien que se emprende para la defensa de continuar unificando sentimientos de amor hacia nosotros mismos, hacia el prójimo.
Por otra parte, caminar en rectitud, es emplear la Palabra de Jesús, agregarla en el hecho inmediato para hacer el bien.
Únicamente haciendo bien, tendremos respuestas asertivas para sentirnos satisfechos, sonreír desde nuestro ser interior, alma y espíritu en concordancia con el Espíritu Santo, Persona que mora en los hijos de Dios, cuando aceptamos y tomamos la decisión personal de ser como Dios manda, personas redimidas, llenas de amor, las que cultivamos la excelente semilla de la Palabra, ponerla en práctica, ésto significa ayudar a expandir el Reino de Jesús, dar a conocer que formamos parte de la Gran Comisión y pronunciar su Palabra que es sanadora, liberadora, llena de promesas, abre el entendimiento, da sabiduría para preservar su legado, al mismo tiempo, quita la ceguera espiritual, nos da su luz y Verdad y hacemos cosas que jamás habíamos pensado hacer, orar, alabar, entre otras. En medio de la tribulación, reímos, cuando se está en incertidumbre da seguridad y confianza, cuando nos sentimos solos, angustiados, afligidos, toma el control en nuestra vida, nos ayuda en todo tiempo.
Se interioriza en nuestro espíritu, corazón, pensamientos, sentimientos para expresar bonanza, declarar fe, asumir que siempre hay que hacer el bien, dejándonos guiar por el Espíritu Santo, sin actitudes egoístas que en nada ayudan a crecer en el Crecimiento que da Dios.
¡Qué belleza de amor sentimos cuando damos palabras de aliento a las personas!
Nos hace bien, y le hace bien al otro.
Dios nos usa con un propósito determinado, ¡hacer el bien!, iniciando el proceso en nosotros mismos.
¡Qué belleza de sentimientos brotan de nuestro ser cuando valorizamos al otro, al mismo tiempo, todo lo que somos!
Indistintamente, de nuestra condición sentimental, sí tenemos pareja o no, o cualidades físicas, es decir, sí somos feos o bonitos, altos o bajos, simplemente, amamos y nos sentimos amados y arropados por nuestro Padre Celestial, el Gran y Poderoso Dios de Israel, cuando me refiero al amor, es al amor incondicional de Dios, no al del hombre.
¡Qué belleza de amor descubrimos que sentimos !
Quién se ama a sí mismo, ama a su yo, y para amar en el yo, es aceptarse como somos.
En primer lugar, reconocer que somos dependientes de un Padre, de un Hijo y de un Espíritu Santo.
En segundo lugar, es un yo distinto, un yo altruista, copartícipe de la gracia y el favor que nuestro Señor agrega a nuestra vida, al igual que la fe, y todo el fruto del Espíritu a fin de poder creer en Él.
Porque sin fe es imposible agradarle.
"Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan"
Hebreos 11:6
Finalmente, creo que Dios, nos hace sus hijos, al hacernos el llamado, nos ayuda a entender que el camino estrecho, es difícil, pero una vez que hemos entendido que jamás estaremos solos, siempre nos acompañará a entrar en él, una vez que oímos a nuestro Pastor Jesús, a través de su Espíritu Santo para guiarnos en el propósito que tiene para nosotros, concretando la Obra del Espíritu Santo, entonces, ¡soy feliz!, somos felices.
"...Yo soy la puerta de las ovejas"
"Yo soy la puerta, el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos"
Juan 10: 7-9
¡Gloria a Dios!
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