BELLEZA DEL ALMA CON JESÚS
by// Damelys María Martínez Rosillo
Belleza del alma y el espíritu, es una expresión deseada por los cristianos que anhelamos estar en la Presencia del Señor. Es nacida del interior de nuestro yo por Jesucristo porque somos santificados por su gracia.
El yo íntimo se convierte en estima alta porque somos promesa por Él.
"en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos, por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad."
Efesios 1:5
Es una posición privilegiada que sucede en lo más recóndito del ser íntimo, ése que está allí, cuando nadie nos ve, lugar, donde somos nosotros mismos, auténticos. Lugar de soledad, cuando, solo somos observados por el Altísimo, Quién convierte al Espíritu Santo en nuestro Guía, para que nos redarguya del pecado.
Del mismo modo, cuando enfrentamos realidades que llevamos ocultas, errores que sin darnos cuenta hemos cometido, desaciertos emergentes que brotan como plantas sin hojas, ni frutos.
Emociones poco saludables que asoman para sanar hasta lograr limpiar el alma, como un afluente de agua pura. Es sacar a relucir, lo que hay oculto en nosotros.
Y solo, el Señor Jesús, es capaz de lavar nuestros equívocos con su gran amor y misericordia.
¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos."
Salmo 19:12
Así mismo, nuestro espíritu, se debe amoldar al Plan de Dios, a través del Espíritu Santo, para ser seres con sentido de pertenencia en el hábitat de Dios. Hijos de Dios, hermanos de Jesús, nuestro aliciente diario, nuestro Maestro.
"Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo, estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo."
Efesios 2:13
Finalmente, Jesús, es la representación del amor, de la belleza del alma y del espíritu. Es Dios en nuestras vidas, porque mora con nosotros, forma una alianza con las arras del Espíritu Santo, y nadie ni nada nos podrá arrebatar de su mano.
Su amor es la bendición más hermosa que podemos recibir en nuestra vida, por tanto, "somos conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios."
Efesios 2: 19
¡Gloria a Dios!
