viernes, 16 de octubre de 2015

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA

by// Damelys María Martínez Rosillo

La belleza del alma es amar a Jesús. Es amar todo lo bueno, justo, honrado, lo que es de buen nombre, es amar a Dios, porque Él nos amó primero. Es recibir, la Unción del Espíritu Santo. Es arraigar y creer que solo hay un Señor, un Bautismo, una fe, que nos sumerge en el río del amor y del Espíritu de Dios. Es continuamente bendecir su bello nombre y arraigar la fe en nuestro Yo íntimo.

Es una introspección que surge de adentro, de lo íntimo, del reposo, de la paz, que solo nos da Dios, para expresar su Sanación en nuestra mente y cuerpo.

Un espíritu sano, se adapta al Espíritu Santo de Dios, cuando le recibimos, y le confesamos con los frutos más  bellos que salen al exterior, todo ese amor que nos ha sembrado Jesús, en el Yo, consciente, para convertirse en el Yo, de la madurez.

Asimismo, el Espíritu Santo de Dios, nos ayuda a superar los altibajos emocionales que buscan corroer el alma, nos ayuda a afianzar, actitudes positivas que conllevan a un estilo más saludable de vida.
La base de la sanación es el amor de Dios, en el hombre, que le enseña a sobrellevar sus cargas emocionales.

En definitiva, en otras palabras, Dios nos enseña una definición de su amor, un enfoque distinto al que estábamos acostumbrados.

"El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser."
                                                 2 Corintios 13:4-8

¡Solo quién ama y cree en Dios!
¡Solo quién cree que Jesús es el Hijo de Dios!
¡Solo quién cree que Dios le levantó de los muertos!
Es salvo y recibe sanación mental y física en la medida y en el tamaño de su fe a Dios.