EL AMOR DE DIOS SANA
BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
El amor de Dios sana desde el interior del alma. Es la manifestación de la ternura más delicada de mimos y caricias sutiles de un Padre a sus hijos e hijas.
Sus manos maravillosas conjuntamente con su Palabra fortalecen el alma resquebrajada. Es el mejor remedio a la soledad, encuentro íntimo que genera bienestar.
Clamo a ti, y me respondes, irradiando belleza.
Clamo a ti, y me respondes, irradiando belleza.
"A ti, clame y me sanaste" Salmo 30:2
La sanidad física y psicológica viene y vendrá sobre nosotros, acompañada del amor genuino y auténtico. Se produce la felicidad, en el gozo y la armonía espiritual. Sanas nuestras dolencias más íntimas. Allí, cuando nadie nos ve, extrapolas esas emociones erradas, maltrechas por la vida. Entonces emergemos victoriosos, saludables libres.
"Vendas nuestras heridas". Salmo 147:3
Esas heridas dolorosas de desprecio, de amargor, desesperanzas, de amores frustrados. Sanas, Padre, cuando mencionamos el nombre de Jesús.
Tu amoroso poder es sanidad interior, es armonía interior, es la respuesta que anhelamos en nuestra búsqueda hacia la sublimación de nuestra vida.
" Yo hago vivir, y yo hago morir; Yo hiero y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano" Deuteronomio 32:39
Nos aferramos a ti, porque tu amor es sanador, es aceptación, unión a la armonía que brindas para vivir.
Sintiendo tu amor, somos felices y ¡eso es lo que importa!
Felicidad suprema, máxima, bondadosa y sutil que conlleva a embellecernos desde la intimidad de nuestro ser, y la Palabra sanadora de Jesús en nuestra mente, pensamientos, corazón y hechos.
"Y saliendo Jesús, vio una gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos"
Mateo 14:14
Felicidad suprema, máxima, bondadosa y sutil que conlleva a embellecernos desde la intimidad de nuestro ser, y la Palabra sanadora de Jesús en nuestra mente, pensamientos, corazón y hechos.
"Y saliendo Jesús, vio una gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos"
Mateo 14:14
¡Gloria al Dios Altísimo!