martes, 5 de septiembre de 2017

EN SU PRESENCIA HAY PLENITUD DE GOZO. BY//

¿QUIÉN NO SE HA SENTIDO 

DEFRAUDADO  ALGUNA VEZ?


By// Damelys María Martínez Rosillo






En la actualidad, muchas personas nos hemos sentido defraudadas por los hechos que ocurren en nuestra vida cotidiana personales, sociales, políticos, familiares, entre otros.

Es pertinente aclarar, que este sentimiento negativo, no debe dominar nuestra vida porque nos llevaría a la catástrofe emocional.

En primer lugar, la desesperación que brota conlleva a la frustración, y de ésta a la depresión, y a la tristeza.


Por otra parte, los cristianos somos seres muy emotivos, sentimentales y emocionalmente alegres porque vivimos en la alegría, en el amor, en la vida de Jesús, pero cuando llega un momento de tristeza a nuestra vida, nuestro espíritu se contrista y con ese sentimiento, se entristece también al Espíritu Santo.

Pero, gracias al Señor, y a su Espíritu Santo que nos ayuda a ser valientes y a enfrentar, con templanza y dominio propio, la nueva vida.
Por eso, cuando vemos que hay hechos de dolor nos sentimos defraudados porque los planes que teníamos, no se ven realizados.


Asimismo, es pertinente actuar rápidamente y no dejarnos apabullar por sentimientos negativos, sobre todo cuando hemos perdido una parte de nuestra vida, esa la del matrimonio, de la pareja, de los planes conjuntos, es entonces cuando debemos entregarnos más a nuestra vida devocional 

para enfrentar el problema e identificarlo.

Esa parte, en que teníamos un jardín regado con el agua del amor, con el agua de la voluntad de la vida, esa parte que aprendimos a amar en familia y que ya no la tenemos.

Es duro y triste reconocer ese momento, pero debemos enfrentarlo con entereza y buscar ayuda en la Palabra del Señor.

Del mismo modo, tomar previsiones para que se inicie la nueva vida.

Una vida centrada en esas cosas que nos gustaba hacer cuando estábamos solteros, las aventuras diarias que vivimos para enfrentar el futuro y sujetarnos a la Palabra y a la voluntad de Dios, y valorar el plan que tiene para nuestra vida y hacerlo favorable a el ministerio que nos ha entregado.

En definitiva, es pertinente aclarar que las necesidades emocionales de la mujer cristiana, son distintas en cada etapa de su vida, por tanto, la oración es eficaz en estos momentos en que nos sentimos atiborrados de problemas, porque nos ayudan a mejorar nuestra relación con Dios.

¿Desde cuándo no le echas agua al jardín?

 ¿Desde cuándo no practicas el deporte de tu agrado?

¿Desde cuándo no vas a un viaje a la playa?

¿Desde cuándo no te reúnes con tus hermanos a celebrar las buenas nuevas de salvación?

¿Desde cuándo no te sientas a escribir cuentos y poemas?

¡Solo en tu Presencia hay plenitud de gozo!

“Este es el día que hizo Jehová, nos alegraremos y gozaremos en él”

Salmos 18:24