martes, 15 de diciembre de 2015

¡SANIDAD INTERIOR, SANIDAD ESPIRITUAL! by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD Y LIBERTAD ESPIRITUAL EN JESUCRISTO
by// Damelys María Martínez Rosillo



SANIDAD ESPIRITUAL

Sanidad espiritual es la libertad que Dios da al que confiesa a Jesucristo como su Salvador personal. Es una promesa que Nuestro Padre Celestial, nos da por su amor.

El primer paso que hay que dar es el arrepentimiento de los pecados.

“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta; sí vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, sí fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”
                                                                                                                                                                           Isaías 1:18

El pecado separa al hombre de Dios.  
                 
“ por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,  “
                                                                                                                                                                              Romanos 3:23

El amor de Dios, es el afecto más poderoso que un Padre pueda dar a sus hijos, desde antes de la fundación del mundo, ya nos había escogido para cumplir su Diseño o Plan perfecto.

La Sanidad espiritual, es el fruto que Dios coloca en nuestra vida, a través de su Espíritu Santo.


Es la alegría de la salvación. Es su Presencia milagrosa, que sana las dolencias más íntimas. Los traumas de un pasado poco exitoso que sumerge al pueblo de Dios en posiciones de desagrado y desvalorización personal porque piensa que nadie podrá rescatarlo de la desolación, del pozo de la desesperación, cayendo en el desánimo y en la frustración.

Un versículo recomendado para encomendar a Dios nuestros caminos es el siguiente:

“En cuanto a mí, a Dios clamaré,
Y Jehová me salvará,
Tarde, mañana, y a mediodía oraré y clamaré,
Y el oirá mi voz.”
                                                                                                                                                                 Salmo 55: 16-17


Solo Dios, a través de la Persona del Espíritu Santo, es Quién nos enseña a cambiar nuestra vida desordenada, a una de excelencia en Cristo Jesús.  

El Espíritu Santo es la Persona de Jesucristo que habita con nosotros en nuestro corazón y cuerpo, nos da sus maravillosas arras, nos guarda de todo mal.

“Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues ni hay adversarios, ni mal que temer.”
                                                                                                                                                                1 Reyes 5: 4

¡Qué belleza de libertad nos regala Dios!

Somos sus hijos e hijas mimados.
Somos la niña de sus ojos.
Busca siempre hacernos personas agradables a sus ojos, personas honorables para que le amemos en espíritu y verdad, porque Él es el Camino, y la Verdad y la Vida.



Sí eso, somos para nuestro Padre, que nos mima con todo su amor, con todo su esplendor y su gloria.

El amor de Dios, es la máxima expresión de la felicidad de su pueblo. Toda opresión se va porque la libertad es una promesa de Dios, y Él no es hombre que miente.

¡Bendito seas, Dios de las inmensas alturas!
“En Dios solo está acallada mi alma;
De él, viene mi salvación.”
Salmo 62:1






miércoles, 2 de diciembre de 2015

BELLEZA DEL ALMA CON JESÚS. by//Damelys María Martínez Rosillo

BELLEZA DEL ALMA CON JESÚS
by// Damelys María Martínez Rosillo

          Belleza del alma y el espíritu, es una expresión deseada por los cristianos que anhelamos estar en la Presencia del Señor. Es nacida del interior de nuestro yo por Jesucristo porque somos santificados por su gracia.
El yo íntimo se convierte en estima alta porque somos promesa por Él.


"en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos, por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad."
                                                                          Efesios 1:5


Es una posición privilegiada que sucede en lo más recóndito del ser íntimo, ése que está allí, cuando nadie nos ve, lugar, donde somos nosotros mismos, auténticos. Lugar de soledad, cuando, solo somos observados por el Altísimo, Quién convierte al Espíritu Santo en nuestro Guía, para que nos redarguya del pecado.

           Del mismo modo, cuando enfrentamos realidades que llevamos ocultas, errores que sin darnos cuenta hemos cometido, desaciertos emergentes que brotan como plantas sin hojas, ni frutos. 

Emociones poco saludables que asoman para sanar hasta lograr limpiar el alma, como un afluente de agua pura. Es sacar a relucir, lo que hay oculto en nosotros.
Y solo, el Señor Jesús, es capaz de lavar nuestros equívocos con su gran amor y misericordia.

¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos."

                                                                       Salmo 19:12

Así mismo, nuestro espíritu, se debe amoldar al Plan de Dios, a través del Espíritu Santo, para ser seres con sentido de pertenencia en el hábitat de Dios. Hijos de Dios, hermanos de Jesús, nuestro aliciente diario, nuestro Maestro.

"Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo, estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo."
                                                                                                                                                                       Efesios 2:13

Finalmente, Jesús, es la representación del amor, de la belleza del alma y del espíritu. Es Dios en nuestras vidas, porque mora con nosotros, forma una alianza con las arras del Espíritu Santo, y nadie ni nada nos podrá arrebatar de su mano.

Su amor es la bendición más hermosa que podemos recibir en nuestra vida, por tanto, "somos conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios." 
                                                                        Efesios 2: 19

¡Gloria a Dios!






sábado, 31 de octubre de 2015

BELLEZA INTERIOR, SALUD Y BIENESTAR BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO

VALENTÍA Y SEGURIDAD
By// Damelys María Martínez Rosillo


Hoy soy valiente, y seré valiente todos los días 

de mi vida. 

Ser valiente significa enfrentar las dificultades 

con la mejor de las actitudes.

La valentía es sentirse vencedor antes de 

realizar o ejecutar la acción.

Es levantarse cada día con la determinación de 

que ya el Señor Jesús ha ganado la batalla por 

nosotros.


Ser valiente implica que los temores han sido 

vencidos y el miedo se desvanece por la acción 

inmensa del amor de Dios, quién aleja la 

iniquidad de nuestros caminos.  


Hoy, soy una persona valiente y reconozco que 

vale la pena asumir la vida con la decisión 

firme de avanzar hacia la libertad espiritual, 

con el Espíritu Santo como guía y aprendiendo 

con su fruto.


Los temores se han alejado de mí. El perfecto 

amor de Dios quita todo temor.


“En el amor no hay temor, sino que el perfecto

amor echa fuera el temor; porque el temor 

lleva en sí castigo. 

De donde el que teme, no ha sido perfeccionado

en el amor.”

                                                         1 Juan 4: 18



Hoy, el perfecto amor de Dios me cubre con su 

gracia y su favor. 

Creo en Jesús encarnado.

Creo que tu amor, y todo el fruto del Espíritu 

Santo en mi vida, estarán guiándome cada día.

Soy feliz y lo sostengo porque me haces valiente.

Porque me has sanado de los miedos, han 

salido a la superficie.

Nutro mi vida con el afecto de tu amor.

Jamás desmayaré, porque me esfuerzas a que 

sea valiente. Dios de mi Salvación.

La valentía es una actitud de vencedores 

porque eres ¡Vencedor, Cristo Jesús!


Tu Palabra nos hace ¡Vencedores contigo!

¡Gracias, a la paciencia que me has tenido, 

amado Padre! 

Para hacer que todos los días, mi alma te 

bendiga con un corazón lleno de afecto.

Has entrado a mi vida para darme la felicidad, 

el gozo de la Salvación.





Mi corazón y mi alma son valientes. 


Mi espíritu esforzado, unido al Espíritu Santo, 

resplandece en tu maravilloso y sublime amor.

Debo estar contenta con lo que tengo ahora 

porque mi Señor Jesús, no me desamparará ni 

dejará .




“... No te desampararé, ni te dejaré;de 

manera que podemos decir confiadamente: El 

Señor es mi ayudador; no temeré lo 

que me pueda hacer el hombre.”

                                              Hebreos 13: 5-6
                                                           
    ¡Gloria a Dios!

ORACIÓN

Oro, Señor, Padre Celestial, porque me has 

liberado de todo temor.

Para que tu perfecto amor sea tangible en mi 

ser interior, y sentir la liberación de tu Poder 

Sanador.



¡Gracias, Amado Padre!

Cada día me levantaré, agradecida por tu 

gran amor, compañía, en mi vida.

Tu Espíritu Santo me guiarán hacia la plena 

libertad de sentirme protegida por el Señor 

Jesús.

Amén.


viernes, 30 de octubre de 2015

SANIDAD INTERIOR VS. MIEDOS by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD INTERIOR VS. MIEDOS

By// Damelys María Martínez Rosillo


Hoy, no tendré miedo. Ya los sané, y los sanaré. Jesús, me acompaña de día y de noche. 
Soy valiente, enfrentaré cada momento y circunstancia con valentía.

Los miedos son como ráfagas de viento fuerte que buscan amedrentar para sacarnos del Plan Divino de Dios. A veces, son inculcados por la familia, "amigos", vecinos o grupos sociales, liderazgos y falsas corrientes ideológicas y doctrinas para despersonalizar y hacer que el individuo se sienta en menoscabo, envilecido, disminuido y sin ganas de luchar.   

La respuesta a los miedos de toda índole es Jesús, nuestro abogado defensor, nuestra luz y Salvador.

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
    Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
                                     
Salmo 27: 1-2-3













Su compañía está conmigo, Dios nos habla a través de su Hijo Jesucristo, a Quién ha constituido su heredero, porque lo nombró, dueño de todo. Jesús no tuvo miedo cuando se enfrentó a la sociedad israelí y al imperio romano.

Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
    Mi Hijo eres tú,
    Yo te he engendrado hoy, y otra vez:
    Yo seré a él Padre,

    Y él me será a mí hijo? 
                                      Hebreos 1:5

Siempre mostró una excelente actitud, con dominio propio.

Hoy, mi actitud será distinta, cambiaré los miedos por valentía.

Soy una hija de Dios, y le puedo llamar ¡Abba!, ¡Abba! ¡Abba!Padre, sin temor alguno porque su protección está en mí.

Hoy, sanaré los miedos que pude haber sentido. Los coloqué en el Altar de Dios, se los entregué a mi Señor para que me haga valiente y con dominio propio para enfrentar mi vida nueva.

Cuando Jesús inicia su ministerio, no siente temor, estuvo 40 días, en el desierto, en ayuno, en soledad, fue tentado, salió airoso de la situación. 
Su amor por la humanidad fue su principal aliciente.

ORACIÓN

Oro Señor, Padre Celestial, 

Por todos los miedos que pueda sentir.
Los presento en tu altar, Amado Padre, para que sean disipados para siempre. No temeré lo que me pueda hacer persona alguna. 
Está escrito que soy una hija tuya porque formo parte de tu Promesa y Comisión.

En todo tiempo estarás en mí. Me darás tu Protección.
Tuyo es el poder, todo está sujeto por ti, amado Jehová de los ejércitos.

Toda acción y obra que realice estará cubierta por ti, con tu Cobertura eterna, el Espíritu Santo nos ayudará y guiará.

Te lo pido en el nombre de Jesús.

Amén y amén.







jueves, 29 de octubre de 2015

PENSARÉ, HABLARÉ EN SANIDAD by// Damelys María Martínez Rosillo

PENSARÉ, HABLARÉ EN SANIDAD
by//Damelys María Martínez Rosillo

Creo en ti, Señor Jesús, tu amor está y estará en nuestra vida, tu gracia y favor nos acompañarán eternamente en sanidad emocional y física.

"Yo dije, Jehová, sana mi alma, porque contra ti, he pecado"
                                                             Salmo 41: 4

El alma, nuestro yo interior, unida a nuestro ser y nuestro espíritu, y éstos al Espíritu Santo de Dios, nos conforta y alienta a vivir porque Jesús, la sanó.

La sanidad se produce inmediatamente. Por su perdón. El perdón a nosotros mismos, a los otros a quienes hemos ofendido.

Entonces fluye el amor. Fluye como un río que inunda mi ser. Ríos de agua viva, es el Señor Jesús.


"mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna."
                                          
                                           Juan 4:14

Las emociones sanan porque eres un Dios de Milagros. Las sanas en el nombre de tu Hijo, Jesús.
Eres el Dios del amor sano, eres el Dios del Espíritu Santo.

Mi cuerpo y vida te pertenecen Jesús, por tanto, seré una persona emocional y físicamente sana.

Mis actitudes son sanas y declaro sanidad en nuestra vida, mente, espíritu, pensamientos porque la mente de Cristo está en nosotros.

"Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo"
                                                      1 Corintios 2:16


Los milagros que realizas a diario en nuestra vida, en mi familia personal y en la de la fe, son perecederos, porque jamás dejarás al que invoque tu Santo Nombre, Jesús.

Anhelaré tu presencia a diario para que tu Cobertura sea la luz en nuestro hogar y vidas.
¡Bienvenido, Jesús! ¡Bienvenido a mi casa! 

" He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; sí alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo"
                                                    Apocalipsis 3:20


¡Eres y serás bienvenido eternamente en nuestra descendencia!

Declaro que confiaré siempre en ti, eres mi Señor.
Declaro que el egoísmo, la codicia se irán de nuestra vida y descendencia para siempre.
Mi descendencia y nuestras generaciones serán saludables.

Me declaro cristiana eternamente, amado Cristo de mi vida, de mis días.
¡Te amo, Jesús!Vive en mí, vive con nosotros, vive en nuestro hogar.

Oro, Señor, Padre Celestial.
Para darte las gracias, por los dones que has depositado en mí, tu Hijo Jesús, es mi Señor y Salvador. Creo que tú le resucitaste de los muertos al tercer día. 
Jesucristo es un Vencedor. ¡Somos vencedores en Cristo Jesús!

Tu Espíritu Santo nos guíe siempre, Amado Padre.

Hoy sanarán muchas personas jóvenes, huérfanos, viudas. Hoy, sanarán miles de niños y niñas sus almas y emociones. En el nombre de Jesús.

" Y saliendo Jesús, vio a una gran multitud y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos"
                                                    Mateo 14:14
                                             ¡Gloria a Dios!
                                                Amén y Amén


viernes, 16 de octubre de 2015

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA by// Damelys María Martínez Rosillo

SANIDAD INTERIOR, BELLEZA DEL ALMA

by// Damelys María Martínez Rosillo

La belleza del alma es amar a Jesús. Es amar todo lo bueno, justo, honrado, lo que es de buen nombre, es amar a Dios, porque Él nos amó primero. Es recibir, la Unción del Espíritu Santo. Es arraigar y creer que solo hay un Señor, un Bautismo, una fe, que nos sumerge en el río del amor y del Espíritu de Dios. Es continuamente bendecir su bello nombre y arraigar la fe en nuestro Yo íntimo.

Es una introspección que surge de adentro, de lo íntimo, del reposo, de la paz, que solo nos da Dios, para expresar su Sanación en nuestra mente y cuerpo.

Un espíritu sano, se adapta al Espíritu Santo de Dios, cuando le recibimos, y le confesamos con los frutos más  bellos que salen al exterior, todo ese amor que nos ha sembrado Jesús, en el Yo, consciente, para convertirse en el Yo, de la madurez.

Asimismo, el Espíritu Santo de Dios, nos ayuda a superar los altibajos emocionales que buscan corroer el alma, nos ayuda a afianzar, actitudes positivas que conllevan a un estilo más saludable de vida.
La base de la sanación es el amor de Dios, en el hombre, que le enseña a sobrellevar sus cargas emocionales.

En definitiva, en otras palabras, Dios nos enseña una definición de su amor, un enfoque distinto al que estábamos acostumbrados.

"El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser."
                                                 2 Corintios 13:4-8

¡Solo quién ama y cree en Dios!
¡Solo quién cree que Jesús es el Hijo de Dios!
¡Solo quién cree que Dios le levantó de los muertos!
Es salvo y recibe sanación mental y física en la medida y en el tamaño de su fe a Dios.