SANIDAD INTERIOR VS. MIEDOS
By// Damelys María Martínez Rosillo
Hoy, no tendré miedo. Ya los sané, y los sanaré. Jesús, me acompaña de día y de noche.
Soy valiente, enfrentaré cada momento y circunstancia con valentía.
Los miedos son como ráfagas de viento fuerte que buscan amedrentar para sacarnos del Plan Divino de Dios. A veces, son inculcados por la familia, "amigos", vecinos o grupos sociales, liderazgos y falsas corrientes ideológicas y doctrinas para despersonalizar y hacer que el individuo se sienta en menoscabo, envilecido, disminuido y sin ganas de luchar.
La respuesta a los miedos de toda índole es Jesús, nuestro abogado defensor, nuestra luz y Salvador.
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3 Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
Salmo 27: 1-2-3
Su compañía está conmigo, Dios nos habla a través de su Hijo Jesucristo, a Quién ha constituido su heredero, porque lo nombró, dueño de todo. Jesús no tuvo miedo cuando se enfrentó a la sociedad israelí y al imperio romano.
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy, y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo?
Hebreos 1:5
Siempre mostró una excelente actitud, con dominio propio.
Hoy, mi actitud será distinta, cambiaré los miedos por valentía.
Soy una hija de Dios, y le puedo llamar ¡Abba!, ¡Abba! ¡Abba!Padre, sin temor alguno porque su protección está en mí.
Hoy, sanaré los miedos que pude haber sentido. Los coloqué en el Altar de Dios, se los entregué a mi Señor para que me haga valiente y con dominio propio para enfrentar mi vida nueva.
Cuando Jesús inicia su ministerio, no siente temor, estuvo 40 días, en el desierto, en ayuno, en soledad, fue tentado, salió airoso de la situación.
Su amor por la humanidad fue su principal aliciente.
ORACIÓN
Oro Señor, Padre Celestial,
Por todos los miedos que pueda sentir.
Los presento en tu altar, Amado Padre, para que sean disipados para siempre. No temeré lo que me pueda hacer persona alguna.
Está escrito que soy una hija tuya porque formo parte de tu Promesa y Comisión.
En todo tiempo estarás en mí. Me darás tu Protección.
En todo tiempo estarás en mí. Me darás tu Protección.
Tuyo es el poder, todo está sujeto por ti, amado Jehová de los ejércitos.
Toda acción y obra que realice estará cubierta por ti, con tu Cobertura eterna, el Espíritu Santo nos ayudará y guiará.
Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén y amén.

