La libertad en Dios, afluente de Sanidad Interior
by// Damelys María Martínez Rosillo
Libertad, es la sensación que tienes de ser tú mismo, cuando descubres el verdadero propósito de Dios en tu vida.
Ser libre es la plenitud del encuentro contigo, en la intimidad.
Es descubrir, que ser libre es volar sin tener alas.
Libertad, es respetar el derecho ajeno, al otro lado de la línea.
Ser libre es sentir la sanidad interior del alma.
Conocemos la verdad de nuestra intrínseca personalidad, entonces somos libres para emancipar los pensamientos.
Es sanar el vacío existencial de la vida. Es sanar emociones negativas para ser más asertivos en los caminos de rectitud.
Encuentro con Dios, en el interior, revelando quiénes somos, a dónde vamos, quién dirige nuestra autopista, qué proyectos nos motivan a seguir en el día a día.
Libertad es justicia de Dios, en Jesús, el Maestro. Quién aparta la iniquidad de las sendas encontradas.
Y nos enseña que únicamente en su camino somos libres.
Ser libre implica salir del lodo cenagoso, limpios, sin arrugas, ni manchas que ensucien nuestro ser interior.
La libertad de Jesús en mi vida, es sanidad íntima, porque Él, es nuestro refugio y roca fuerte.
Libre... soy libre para alegrar en el amor de Jesús, y en la llenura del Espíritu Santo.
Es exaltación desde mi corazón y mis sentimientos en su misericordia.
Es exaltación desde mi corazón y mis sentimientos en su misericordia.
Libertad de Dios consiste en que Él envía desde los cielos su favor y gracia para salvarme, de la infamia, y la maldad.
Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor para hacerme libre, en Cristo Jesús.
"Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres."
Salmo 18, 31,40, 57; Juan 8:32
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